lunes, 19 de noviembre de 2007

Historia de España. LA QUIEBRA DEL ESTADO LIBERAL: 1902-1923.

LA QUIEBRA DEL ESTADO LIBERAL: 1902-1923.


1.- CARACTERÍSTICAS DEL PERÍODO. LOS PARTIDOS POLÍTICOS

El régimen político (turnismo) funcionaba bastante bien con la Constitución de 1876, gracias a la habilidad de Cánovas; pero la desaparición de sus líderes (Cánovas, en 1897, y Sagasta en 1903), y el incremento del ritmo de las crisis ministeriales, provocada por la creciente intervención del rey Alfonso XIII en asuntos de gobierno, debilitaron el sistema.

A ello se sumó la dificultad para manipular el voto urbano (donde el caciquismo era escaso, mientras seguía en el ámbito rural) y el incremento del fraccionamiento parlamentario, que alentó las coaliciones para poder gobernar. No son menores los problemas creados por el creciente desarrollo de las organizaciones obreras que provocaron numerosas huelgas durante el período y el problema colonial marroquí, así como la 1ª Guerra Mundial y la Crisis de Subsistencia. Todo ello desembocará en el golpe de Primo de Rivera y la instauración de la Dictadura.
1.1.- Los Partidos Políticos

Comenzamos con los que se alternaban en el poder:
• El partido conservador, liderado ahora por A. Maura (tras otros dirigentes anteriores, como Silvela, Romero Robledo o Villaverde), se diferenciaba por sus ideas más derechistas de otro sector que también surge en el partido, el que lideraba Eduardo Dato, con ideas más centristas.
Los liberales también se dividieron en varias corrientes, siendo la principal la de Canalejas.
• Entre la oposición al régimen o el sistema, destacan los republicanos, caracterizado por asociar los males de España a la monarquía, había logrado atraer a un sector de intelectuales, profesionales, funcionarios, comerciantes minoristas, etc. Entre las diversas familias destaca ahora la de A. Lerroux, fundador del Partido Republicano Radical (PRR).
• Dentro de las fuerzas obreras, como a finales del siglo pasado, sobresalen dos:
Los socialistas (PSOE) crecen lenta pero progresivamente. Atrajeron a intelectuales burgueses para dar credibilidad al partido. Se agrupaba en torno a Pablo Iglesias y contaba con una potente organización sindical que les respaldaba (la UGT).

Los anarquistas logran una amplia implantación entre el proletariado y, entre las diferentes facciones, desde 1910 (fecha de su fundación) sobresale la CNT, con un índice altísimo de afiliaciones. Defensores de la doctrina conocida como “la propagada por el hecho”, o, “acción directa”, fueron los responsables de los atentados a Canalejas o contra el Rey (como el día de su boda).
• No podemos olvidar a los partidos nacionalistas, más destacados en Cataluña y en el País Vasco, y que alcanzan gran protagonismo. No eran grupos homogéneos, por lo que se podían encontrar nacionalistas de todas las tendencias. En Cataluña la más representativa fue la Lliga Regionalista, mientras que en el País Vasco lo fue el Partido Nacionalista Vasco (PNV, que aún sigue…).
• Ni a los regionalistas. Aunque éstos eran minoritarios y reducidos a ciertos ambientes burgueses de los núcleos urbanos provinciales, con mayor incidencia cultural que política y muy controlados por los caciques locales.
• Ni a los carlistas. Sin embargo, éstos pierden influencia de forma progresiva debido a su permanente defensa de posturas ajenas a la realidad social. La muerte de Carlos VII en 1909 provocó la escisión del partido en dos facciones enfrentadas: jaimistas (seguidores de D. Jaime) y tradicionalistas (en torno a Vázquez de Mella), que continuarán durante todo el siglo XX con diferentes comportamientos según las distintas épocas que se presenten.







2. LA EVOLUCION POLÍTICA hasta la Crisis de 1917

2.1.- La crisis política de la Restauración

El reinado de Alfonso XIII se caracterizó por la inestabilidad política y social en la que los sucesivos cambios de gobierno fueron incapaces de hacer frente a los continuos problemas. Por esta razón, el Rey tuvo que asumir un papel activo en política y convertirse en árbitro de la crisis.

La crisis de los partidos dinásticos es un reflejo de esa inestabilidad. En el partido Liberal, a la muerte de Sagasta en 1903, se enfrenta a dos problemas: la definición del programa y el liderazgo. Esto llevó a que se escindiera en dos facciones (Canalejas-Moret), que no llegaron a la ruptura total para garantizar el ejercicio del poder. El partido se torno más anticlerical (sobre todo el grupo de Canalejas y López Domínguez) y trató de definir la acción social como una función de los poderes públicos, que giraría alrededor del abaratamiento de los artículos de primera necesidad, la supresión de los impuestos de consumo, el fomento del cooperativismo, la previsión y regulación de los contratos de trabajo. Otros políticos liberales: Montero Ríos, García Prieto, Romanones, etc.

El partido Conservador tuvo un líder fugaz en F. Silvela, sustituido por A. Maura (tras otros, como Romero Robledo y Villaverde). Estos líderes propondrán modernizar la estructura económica del país, limitar la extensión e influencia del caciquismo (Maura), pero sin alterar el control político, social y económico de las oligarquías y mantener el turno de partidos.

Veamos la evolución de la situación política (la revolución desde arriba…):

Maura gobernó durante casi tres años impulsando la modernización del país, sobre todo el sector industrial (como decíamos, también deseaba acabar con el caciquismo); pero, ante la creciente agitación social, el gabinete presentó un plan contra el terrorismo que tuvo que ser retirado ante la presión del denominado Bloque de Izquierdas. Pero, como consecuencia del desarrollo de la Semana Trágica de Barcelona (como después veremos), le cesa el Rey.

Su figura siempre fue controvertida, entre el autoritarismo y la moderación. Aunque sus creencias parlamentarias y liberales quedarán patentes por su oposición a la dictadura de Primo de Rivera.

Le sucede Canalejas (tras Moret), líder liberal de talante progresista cuya obra giró en torno a la supresión del impuesto de consumo (lo sustituyó por una contribución sobre las rentas urbanas), el servicio militar obligatorio (anulando la redención con dinero), mejoras en la enseñanza pública (en 1909 se decreta la enseñanza elemental obligatoria) y la lucha a favor de la libertad de culto (con anticlericalismo incluido, como la Ley del Candado, aprobada a finales de 1910).

Actúa en Marruecos, ocupando algunas plazas para cortar el progreso de los franceses hacia Fez y Tánger. En el tema de la conflictividad social, diferenció entre huelgas lícitas (las que tenían como objetivo las mejoras económicas) e ilícitas (las revolucionarias, de tipo político).

Pero no contentó ni a conservadores (que le odiaban), ni a la izquierda, ni a las fuerzas laborales y agrarias. Un anarquista le asesina en 1912, en la Puerta del Sol de Madrid.

Su cargo lo ocupa el Conde de Romanones, que aprueba la Ley de Mancomunidades: proyecto que pretendía acercar el nacionalismo catalán mediante la concesión de cierto grado de autonomía.

Con el fin de Canalejas, y con Maura postergado, se frustraron las tentativas de reformar el sistema desde dentro.

Hasta 1917 no se producen hechos relevantes, sucediéndose los gobiernos conservadores (con Eduardo Dato) y liberales (Romanones y García Prieto), con frecuentes crisis y enfrentamientos.
A partir 1917, los partidos tradicionales se escinden en pequeños grupos, acabando el turno pacífico. Los gobiernos de gestión son sustituidos por los de concentración. El modelo de Cánovas resultaba inservible, porque prescindió de unas fuerzas sociales que ahora irrumpen con vigor. En ese año 1917, tres acontecimientos tuvieron una especial importancia: la actividad política de las Juntas de Defensa; los intentos de democratización de la burguesía, a través de una Asamblea de Parlamentarios de Barcelona, cohesionada por la Lliga; y el proletariado militante, dirigido por la UGT y CNT, es capaz de grandes movilizaciones obreras a nivel nacional.



3. LOS PROBLEMAS DEL RÉGIMEN:

3.1.- El Problema de Marruecos:
Comenzó poco después del desastre colonial de 1898, en una serie de posesiones que España poseía en la costa del Rif: islas Chafarinas, Peñón de Alhucemas, Peñón de Vélez de la Gomera, Ceuta y Melilla (el denominado Marruecos español).

Pero esa zona interesaba también a Francia (dueña de Argelia y Túnez, y que trataba de extender su dominio por Marruecos), Alemania e Inglaterra (dueña de Gibraltar, que deseaba seguir con el control del estrecho). Así que, España no podía quedarse al margen de las potencias europeas... Tras la Conferencia de Algeciras (1906), se crea en Marruecos un doble protectorado hispano-francés, quedando el Rif en poder de España.

A continuación, varias compañías mineras españolas comienzan a explotar el hierro de esa zona, lo que origina que las kabilas rifeñas comiencen a atacar a los obreros españoles.

La decisión de enviar a los reservistas a la guerra desencadenó la Semana Trágica de Barcelona (finales de julio de 1909), coincidiendo con el desastre español en el Barranco del Lobo.

Esto acabó con el dominio pacífico de la zona, y la cuestión marroquí se convirtió en un problema nacional: por cuestión estratégica (incluyendo el prestigio) y por intereses económicos (del capitalismo nacional). El conflicto tiene diversos altibajos y, en este contexto (1920), se creó un nuevo cuerpo militar preparado para la guerra colonial: la legión.

Pero en 1921 vuelve a complicarse la guerra: una pésima actuación del general Silvestre, unido al empuje de las tropas indígenas dirigidas por Abd-el-Krim, dan lugar a los desastres de Annual, Nador y Monte Arruit (con más de 15.000 españoles muertos). Y eso que sólo había 4.000 rifeños, frente a los 70.000 hispanos concentrados en esa zona…

Como es lógico, este desastre abrió un capítulo de responsabilidades que trataron de llegar a las más altas instancias del Estado y dejó abierto el camino hacia el pronunciamiento militar favorecido por el propio Rey, que no confiaba en la ineptitud de los políticos.

3.2.- La Semana Trágica:
Los hechos sucedieron en la última semana de julio de 1909 y, aunque la chispa que encendió el conflicto fue la movilización de los reservistas para que acudieran a la Guerra de Marruecos, en realidad se trató de un grave conflicto social alentado por diversos elementos: nacionalismo, anarquismo, republicanismo (sobre todo del PRR de Lerroux), anticlericalismo (por la influencia de la iglesia en la sociedad) y el antimilitarismo (motivado por la cuestión marroquí).

Comenzó como una huelga pacífica para protestar contra la citada movilización de reservistas. Pero en seguida se pasó a una huelga incontrolada, con barricadas por todo Barcelona, incendio de iglesias y conventos, y otros desmanes. El conflicto se extiende rápidamente a otras localidades, hasta que el ejército intervino para sofocarlo. Resultado: más de 100 muertos, 500 heridos y 112 edificios quemados. Cinco sentencias de muerte, entre las que destaca el fusilamiento del fundador de la Escuela Moderna (anarquista), Francisco Ferrer Guardia, y la suspensión de las garantías constitucionales, saldaban las responsabilidades (en medio de una campaña internacional contra esa ejecución). El resultado fue la destitución de Maura y el descrédito de España como una nación moderna y democrática.

3.3.- La Primera Guerra Mundial
Estalló en 1914, pero España se mantuvo neutral dada su debilidad en el contexto internacional, que la mantenía fuera de la política de alianzas y la incapacidad de los gobiernos para sostener una guerra. Era una neutralidad obligada. Aunque los españoles estaban con el corazón partió…

La neutralidad trajo un periodo de fuerte expansión económica, ya que los países participantes en la guerra demandaban materias primas, alimentos y productos industriales. Creció el comercio exterior y se acumularon grandes fortunas. Pero, también tuvo efectos negativos:

- La demanda exterior provocó el desabastecimiento interno, así como una fuerte subida de precios, que afectó sobre todo a la clase obrera empeorando sus ya malas condiciones de vida.
- El crecimiento económico fue especulativo y apenas transformó o modernizó el sistema productivo español. Dará origen a una grave crisis económica, y a grandes movilizaciones sociales.



3.4.- La Crisis de 1917
En 1917 España sufre una grave crisis en la que intervienen varias fuerzas: el catalanismo, el ejército, , los partidos republicanos y los partidos o fuerzas proletarias. También influyó -y mucho- la citada crisis de subsistencia. Tres sucesos destacarán:
• Las Juntas de Defensa
Eran asociaciones de militares de media y baja graduación, que surgieron en Barcelona entre oficiales de Infantería y Caballería, y que exigirán corporativamente del Gobierno cambios básicos en la organización militar: negativa a los ascensos por mérito de guerra, fin de la inflación, crítica a los africanistas y a los políticos, etc. Se movilizan tanto que el propio Rey veía en ellas un peligro.

En mayo de 1917 se agudiza el conflicto, al ser detenidos varios juntistas por asociarse (lo que estaba prohibido a los militares).

La mayoría de sus compañeros se solidarizan con ellos y presentan a Manuel García Prieto (liberal, jefe del gobierno) un ultimátum: la libertad de los detenidos, que no haya represalias y el reconocimiento oficial de la asociación. Como García Prieto no lo hace, tiene que dimitir en junio.

La situación era grave y, para solucionarla. Alfonso XIII recurre a su forma habitual: cambiar en el partido de turno.

El 11 de junio vuelve Eduardo Dato (conservador, idóneo), que quiere evitar esa situación de crisis por el procedimiento de la inercia y el silencio (como la postura del avestruz…): suspende las garantías constitucionales y somete la prensa a censura. Pero al fin acepta el reglamento de las Juntas de Defensa (de nuevo, el poder militar se impone al civil, como en el siglo XIX...).

Sin embargo, estas soluciones no dan resultado: los renovadores se indignan contra él; Francisco Cambó (dirigente de la Lliga catalana, conservador, que será ministro de Fomento en 1918) se quejaba de que todo seguía igual (exige la autonomía de las regiones); desde intelectuales como Unamuno, hasta conservadores como Ossorio, protestan. La carencia de libertades multiplicaba su intensidad y hacía imposible que el Gobierno las viera. Además, se piden reformas económicas y el fin del conflicto militar

• La Asamblea de Parlamentarios
Así pues, con el nombramiento de Eduardo Dato como jefe del Gobierno y las medidas que toma ante la crisis reinante, surge la protesta social, militar y política.

Cambó quiere aprovechar el descontento en algo positivo: una reforma de la política española y de la Constitución. Alegando que Dato no quiere abrir las Sesiones de las Cortes, cita en Barcelona a los parlamentarios durante el mes de julio de 1917. Aunque asisten relativamente pocos (entre 60 y 70), y en su mayoría de izquierdas: catalanistas de Cambó, republicanos de Lerroux, socialistas con Pablo Iglesias y reformistas de Melquíades Álvarez. El conservador Antonio Maura (ahora en la oposición), duda y no asiste.

La idea general era clara y clave: conseguir una verdadera democracia en España. Esta asamblea pudo haber sido fundamental para la historia de España posterior a estas fechas. Pero no se consiguió por varios factores, que después analizaremos.

Convocan otra reunión a celebrar en Oviedo, fijada para el 16 de agosto, pero no tuvo lugar porque estalla...
• La Huelga General de 1917
Los protagonistas fueron las fuerzas obreras (UGT y CNT), que durante los dos últimos años habían multiplicado las huelgas.

Aunque sus objetivos eran diferentes (los primeros deseaban una revolución democrático-burguesa, mientras que los anarquistas querían una revolución social), en marzo de 1917 habían firmado un manifiesto conjunto la (CNT y UGT-PSOE), amenazando al Gobierno con la Huelga General si no remediaba el problema de subsistencia. Como no se soluciona, en junio firman un pacto conjunto ambas centrales sindicales, a la vez que negocian con la citada Asamblea de Parlamentarios: con el fin de formar un gobierno provisional, con Melquíades Álvarez de presidente y Pablo Iglesias como ministro de Trabajo (iniciando así un proceso constituyente, que no había).

En un primer momento el Gobierno toma una actitud pasiva. Por lo que se inicia el conflicto:


Comienzan los ferroviarios de Valencia. Por lo que el 19 de julio decretan el Estado de Guerra en esta ciudad, ante la huelga de tranvías y trenes. El 3 de agosto se les unen los ferroviarios de Zaragoza y los mineros y ferroviarios del Norte. Tienen que llamar y militarizar a los soldados en la reserva activa.

El 9 de agosto, la UGT ferroviaria decide la Huelga General, convocada para el día siguiente.

Los socialistas fueron los verdaderos protagonistas. Marcelino Domingo, fundador del Partido Radical-Socialista (con Álvaro de Albornoz), llega a decir que de este conflicto nacería la revolución (recordemos que la Revolución Rusa surgió en marzo de este año). Pero la llevan a cabo de forma confusa y contradictoria entre sus miembros: por ejemplo, Julián Besteiro rogaba moderación, Pablo Iglesias daba prioridad a la consecución de los objetivos obreros con orden, e Indalecio Prieto buscaba armas para conseguirlo (más adelante se moderará).

El 13 de agosto decretan el Estado de Guerra en toda España, al extenderse la huelga ferroviaria. Hubo incidentes graves, sobre todo en Asturias; y la represión militar contra los huelguistas fue muy dura, destacando el general Burguete (proponía "cazar como alimañas" a los huidos), y un joven comandante, Francisco Franco, que iniciaba su carrera militar...El día 17 finaliza, con los siguientes resultados oficiales: 71 muertos, 156 heridos y 2.000 detenidos.

La Huelga General fracasó estrepitosamente, por varias razones:

- Sólo la siguieron los socialistas, y no todos. Ni siquiera el total de ferroviarios.
- No participan los campesinos (eternos sufridores pasivos).
- Las Juntas de Defensas se enfrentan a los amotinados (con la declaración de la Ley Marcial) y no se unen a ellos, olvidando su enfrentamiento con el Gobierno. Desde ahora intervendrán más en política los militares, a la vez que se alejan del pueblo... No se pone de acuerdo el ejército (más preocupado por resolver sus intereses) con los parlamentarios (que buscan una renovación política) y los obreros (ansiosos por conseguir la revolución). De ahora en adelante cada uno seguirá su camino por separado, para mal de España.
- Los republicanos vacilaron.
- Deserta la burguesía catalana (representada por la "Lliga"), por miedo a la revolución: Cambó se asusta.

El 4 de octubre se celebra Consejo de Guerra contra los once dirigentes de la Huelga General, condenando a "pena de muerte" (conmutada por la de "cadena perpetua") a los socialistas Francisco Largo Caballero, Julián Besteiro, Daniel Anguiano y Andrés Saborit. Marcelino Domingo fue indultado en noviembre. Un día después, se levanta el Estado de Guerra y, el 17, se restablecerán las garantías constitucionales.

Como se ha dicho, sería un fracaso; pero le costó el cargo a Eduardo Dato. La Restauración entra en crisis. La crisis de 1917 puso en evidencia las limitaciones de un sistema en el que sólo dos partidos contaban con la confianza del Rey, en un tiempo en el que el país reclamaba grandes reformas sociales.


4.- LA CRISIS DEFINITIVA DEL SISTEMA CANOVISTA (1918-1923)

4.1.- Crisis política
La división de los partidos dinásticos en múltiples facciones motivó la parcelación del Congreso, sin que hubiera gobierno de mayoría: sólo los hubo de gestión, para aprobar los presupuestos.

El régimen se fue degradando y sobrevivía entre suspensiones de Cortes (que permitían los gobiernos de minorías) y declaración del estado de excepción (controlando así a la oposición).

Aunque cada vez era más difícil distinguir las diferencias entre conservadores y liberales, más difícil era aún reconocer a las distintas facciones de ambos partidos. Además, casi no existía una verdadera oposición, un alternativa para los partidos dinásticos: pues los republicanos y socialistas contaban con unas fuerzas limitadas, sin líderes carismáticos, con recelos políticos, enfrentados entre sí y con discursos políticos inaplicables a la realidad del país.

Sólo los mauristas, aferrados a una tradición ultraconservadora y de aplicación rígida de la ley, continuaban con renovadas pretensiones de dar vida a un programa coherente.

Hacia 1922, imitando el modelo italiano, el Dr. Albiñana fundó el Partido Social Popular (movimiento católico democrático y reformista), como alternativa a la derecha conservadora. Pero la llegada de la dictadura no permitió su desarrollo.

Entre los partidos políticos liberales, sólo el Reformista realizó una formulación doctrinal. Su programa resumía la aspiración mayoritaria de la izquierda liberal, pero no se llevó a la práctica.
Hacia 1922 se llevó a cabo un último esfuerzo para cambiar el sistema desde dentro, a cargo de García Prieto, que propuso varios cambios (como la revisión de la Constitución). Pero, en septiembre de 1923, Primo de Rivera liquidó el régimen constitucional.

4.2.- Crisis social
La sociedad española sufría una serie de convulsiones por varias causas:

 La oligarquía, con gran poder económico y social, ejercía una gran influencia sobre el medio rural a través del caciquismo.
 La burguesía, que ya destacaba en zonas como Madrid y Cataluña, aceptaba las reformas políticas; pero no las económicas y sociales, porque le perjudicaban.
 Las clases medias, poco concienciadas políticamente, permitieron el sistema canovista.
 Los anarquistas y socialistas se movilizan para alcanzar mejores condiciones de vida. Los primeros lideran las protestas, ya que los socialistas perdieron fuerza con la crisis de 1917.

Las repercusiones de la 1ª Guerra Mundial incrementaron la agitación social, como vimos. Después (1919), dos focos de protesta destacan sobre los demás: Barcelona, donde los obreros de La Canadiense (electricidad) sostienen una huelga durante meses, obligando al Gobierno a recurrir a la militarización y a la declaración del estado de guerra; y el campo andaluz, donde los obreros agrarios se organizan y acosan al Gobierno por medio de huelgas reivindicativas, que tuvieron que ser reprimidas con el ejército y otros medios.

La muerte de Dato por tres anarquistas fue un duro revés para el sistema de la Restauración, alternando los atentados con las fuertes medidas represivas. Además, las acciones terroristas anarquistas eran respondidas por la patronal con pistoleros mercenarios. El endurecimiento del movimiento obrero, motivado también por la triunfante Revolución rusa, se tradujo en un aumento de huelgas, pérdidas de jornadas de trabajo dificultaron la paz social y propiciaron el advenimiento de la dictadura. Fueron años muy difíciles.

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